jueves, 17 de julio de 2014

De dónde provienen los bebés...


Escrito por Elizabeth Gutiérrez
Los embarazos adolescentes no discriminan estratos socio-económicos, el afecto es parte de la búsqueda de todo ser humano y muchas jóvenes inician la actividad sexual antes de los 15 años.  Aunque hoy los embarazos el 60% no son planificados, el INEI revela que 14 de cada 100 adolescentes entre 14 y 19 años están embarazadas o ya son madres. Y un 30% de jóvenes alega haber tenido un aborto, deja muchas secuelas físicas, psicológicas, sociales y familiares. Pero ¿se trata de afecto? O ¿prevención? ¿Qué implica la educación sexual? El lazo afectivo que atraviesan muchos jóvenes con sus padres es estrecho, estadísticamente son hogares disfuncionales, de padres separados y ausentes. No reciben información, entonces qué educación pueden recibir de ellos. Consecuentemente según registros de vigilancia epidemiológica, algunas muertes son producidas por suicidio y abortos.  Las mujeres más vulnerables del país se encuentran en la sierra y selva; hay 453 mujeres que mueren anualmente por cada cien mil nacidos. Mientras la deserción escolar en el área urbana reduce un 33% de progresar en los estudios y en el área rural alcanza un 39% de las posibilidades.
En el marco del año 2012 se ha llevado a cabo el plan nacional para el embarazo adolescente que en un horizonte para el 2021 buscar reducir en 20% la prevalencia del embarazo en la adolescencia.  Sin embargo la Encuesta de demografía y salud del INEI constata que aumentaron los embarazos adolescentes de una cifra de 13.2% en el 2012 a 13.9 en el 2013. Y Lima tiene la creciente prevalencia de embarazos como la Costa Norte del Perú. Nuevamente ¿Por qué si hay más conocimiento y educación de los métodos anticonceptivos de mayor tecnología los embarazos adolescentes siguen ascendiendo?
Los factores que influyen en el aumento de este fenómeno son la migración y la baja calidad de educación según el especialista en Salud Gracia Subiría Franco. Pero los argumentos son escasos y recurrentes a la misma razón de todos los tiempos. No hay nada más claro que el aumento a la actividad sexual responde a un factor social: La sociedad está sexualisada.  El consumo de los medios de comunicación ha desvirtuado la sexualidad propagando decisiones en los adolescentes poco frías y pensadas.
El ministerio de educación y salud debe pensar más si una educación sexual y más accesibilidad a los anticonceptivos a los adolescentes sea el camino ideal para contrarrestar los embarazos no deseados; y la ETS. Puesto que el efecto y la respuesta a ese condicionamiento pueden resultar inversa. 

Enfermedades que habitan en el corazón

Los jóvenes ignoran el significado de las ETS y los anticonceptivos  ¿Una solución?

“Nadie habla de la depresión como una enfermedad de transmisión sexual” y eso es una pena del tamaño del mundo. Lo dijo Marcela Palos en una de sus conferencias a los jóvenes. Cuando comienzas a tener relaciones sexuales hay tres cosas que pueden pasar; una es que la chica puede salir embarazada; la segunda, que te contagies de una enfermedad de transmisión sexual y la tercera, la depresión. Tener relaciones sexuales implica tomar otra decisión: Qué anticonceptivo vas usar.

Sucede que hay muchos embarazos no deseados, mucha ignorancia sobre las relaciones sexuales, en los colegios no hay charlas ni grupos de orientación y el ministerio de salud y educación avalaba la iniciativa del plan “Yes”. Inés, formaba parte de él con otros psicólogos más y médicos que trabajaban en Innpares. Innpares se encarga de la salud reproductiva y planificación familiar que va orientado en la prevención de embarazos no deseados porque también en esa época había muchos abortos en Lima, en muchos lugares clandestinos.   “Yes” era una campaña de información para los jóvenes de 15 a 18 años. Había chicas embarazadas y chicas que ya experimentaban las relaciones sexuales. ¿Realmente tú estás preparada para tener una vida sexual? ¿Vas a asumir la responsabilidad si eres madre? ¿Qué pasa si contraes una enfermedad de transmisión sexual? Era lo que Inés les decía a aquellas jóvenes. Los temas de la campaña eran de las enfermedades de transmisión sexual y los riesgos.
 Los anticonceptivos por cada año que pasas tomándolos envejecen tu útero dos años. En el caso de chicas que son menores de 18 años, su útero no está maduro aún: no tiene suficientes capas de tejido y los vasitos capilares están a flor de piel. Y una chica menor de 20 años que tiene relaciones sexuales con un chico que tiene alguna enfermedad de transmisión sexual se la contagia rápido debido a que no tiene suficiente tejido que cubra los vasitos capilares. Y si además toma anticonceptivos, su sistema inmune está indefenso y el contagio de la enfermedad es más accesible, según señaló Marcela Palos.

Tú no puedes utilizar cualquier método anticonceptivo, es un tema en el que se tiene que ver si tienes diabetes, tienes várices, sobre peso o si eres fumador; lo dijo Inés mientras recordaba a los jóvenes que se acercaban a Innpares. En su mayoría eran de familias disfuncionales; los papás no sabían si sus hijos estaban en el colegio o si no estaban, a veces iban en horas escolares e Inés se preguntaba ¿Qué hacen acá, por qué iban con el buzo del colegio? Eran chicos que fumaban, que tomaban e iban a discotecas de la avenida Arequipa. Muchos eran maltratados y violados, carecían de afecto. Una chica de 15 años que estaba embarazada y estaba con un cigarro en la mano. Un día le dijo, bueno tú estás esperando un bebé, ¿cómo puedes tener un cigarro en la mano?; yo no lo quiero. Sí, tú, no lo quieres, pero no pensaste en eso a la hora de acostarte con él. Y ya lo tienes y él no tiene que pagar por algo que tú has hecho, lo adujo Inés.

Por otro lado, Marcela recalcó que un condón no te asegura protección ya que muchas enfermedades se contagian con contacto de piel a piel, como la clamidia. Que deja estériles a muchas mujeres y el único examen para saber si lo tienen es con un examen de Papanicolaou  y ninguna chica se hace este examen, pasan años con la clamidia y cuando se les detecta ya es tarde porque las dejó estériles. 
Marcela cree que la castidad es el único estilo saludable de vida que protege al físico, cuerpo y corazón.  “Las mujeres somos estúpidamente románticas, llevamos muchas expectativas al momento de la relación sexual por eso para nosotras es más devastador cuando esa relación se acaba”.  Y como Inés  señaló “Yo lo único que quiero es que utilicen el cerebro”, que no se dejen llevar por sus impulsos ni emociones, porque cuando uno se deja llevar por sus emociones o impulsos normalmente no piensa las consecuencias. Algo que decía a sus alumnos y también en Innpares: “Tú no te acuestas con tu pareja, te acuestas con las parejas de tu pareja” Un chico puede decir que eres la única, pero ¿tienes la certeza que ha sido así? Los sentimientos son controlables: son pasajeros, pero en la mujer existe un apego al hombre luego de las relaciones sexuales. Se segrega una hormona llamada oxitocina que se produce cerebralmente, así ella se apega cerebralmente a él. La oxitocina es como un velo que no permite ver todo lo malo que un chico haga. Por lo tanto si el chico maltrata o se va con otras chicas, ella no lo ve por efecto de la oxitocina; lo señala Marcela.

Inés trabaja ahora en un colegio y buscar orientar a sus alumnos, más aún que todo hoy en día va orientado a sexo, canciones, publicidad, televisión. Y yo que soy psicóloga tengo que lidiar con esos programas para que no los vean. Y como dice una de las frases de Marcela “La relación sexual es un hermoso instrumento para tocar una melodía que solo se puede escuchar en el contexto del matrimonio, porque fuera del matrimonio es como agarrar ese violín para jugar tenis”.


Fuente: Inés Téllez Baselli – psiconeuróloga.
Fuente documental: Marcela Palos